por | May 11, 2016 | Blog | 19 Comentarios


Me llamo Carmen Vega, soy madre, médico de familia y consultora en lactancia materna (IBCLC).

Escribo este post como desahogo y reflexión. No quiero que nadie se dé por aludido, puesto que hablo de forma generalizada, sin referirme a nadie en concreto.

Aunque entiendo que a mis compañeros puede que no les guste, también sé, que tengo los conocimientos y experiencias de sobra para poder tratar este tema como lo voy a hacer, y creo que es muy necesario abordarlo.

 

La lactancia durante la carrera de medicina

Durante los estudios de medicina, (nada más y nada menos que 6 años), mi formación (y la de mis compañeros) en lactancia materna fue de escasas dos horas (tirando por lo alto!).

Durante ese tiempo, nos enseñaron lo buena que es la leche materna (porque es lo mejor, claro que sí), la composición de la misma (que teníamos que saber al detalle) y poco más.

Nadie nos habló de la fisiología de la lactancia, de la lactancia a demanda, de la importancia de la buena posición al pecho para una lactancia eficaz, ni los posibles problemas que pueden derivarse, y ni mucho menos, cómo solventarlos.

En mi caso particular, tuve a mi primera hija en 5º de carrera, después de haber cursado la asignatura de pediatría y haber ‘estudiado’ la lactancia, y eso no ‘me salvó’ de una lactancia mixta por malas recomendaciones, que finalmente conseguí superar más bien gracias a mi cabezonería que al apoyo o información de mis colegas.

A partir de ese momento fue cuando empecé a ‘estudiar’ y a ’aprender’ sobre lactancia materna, debido a mi interés particular y personal.

Lactancia durante los años de residencia (MIR)

Yo decidí hacer la residencia de medicina de familia. Pediatría me atraía, pero más por el tema de la lactancia que por otra cosa. Tengo que reconocer que nunca me ha gustado ver a niños enfermos. Me encantan los niños, pero sanos y felices, o con algún catarro o moco, como mucho.

Como la medicina de familia tiene también su parte formativa en pediatría (muchos de mis compañeros están pasando consulta de pediatra, y en las urgencias también se ven muchos niños, así que tenemos que estar formados en eso), me decidí a hacer esa especialidad.

La residencia es un periodo práctico. Un periodo en el que aprendes (muchas veces a base de palos) de forma real toda la ‘teoría’ que te has empapado durante la carrera.

Como las especialidades son tan amplias, y es imposible saber mucho de todo, pues cada uno va profundizando en lo que más le gusta, y domina unos temas más que otros. 

En pediatría pasa igual, sólo que más a lo grande. Medicina de familia, es digamos la medicina general de los adultos (de una forma muy resumida, aunque es mucho más que eso, pero para que nos entendamos), pero luego hay otras especialidades médicas, que se eligen en el MIR que profundizan en los distintos campos: Cardiología (5 años de especiliadad), medicina intensiva (uci, otros 5 años), medicina interna (5 años), nefrología, neumología, psiquiatría…etc etc etc

Sin embargo, esas especialidades en pediatría no existen vía MIR, sino que el pediatra durante el último año de sus 4 de formación, elige la subespecilidad que quiere hacer (cardiología, uci, neurología…etc) y por supuesto durante los 3 años anteriores rotan por todas ellas.

¿Con todo esto qué quiero decir? Pues pediatría es una especialidad amplísima, que un pediatra tiene que saber de todo. Rota por muchas especialidades,  y no se puede ser experto en todos ellos.

Para ser experto en lactancia materna, tienes que tener interés en la misma, y formarte en ella. No vale sólo con ser pediatra. Es decir, el hecho de ser pediatra no es equivalente a saber lactancia materna.

Es triste, pero es así. Hace dos años asistí a un estupendo curso sobre lactancia materna para profesionales sanitarios, impartido y coordinado por la Dra. Pilar Serrano (médica especialiasta en endocrinología e IBCLC)  en El Hospital Universitario Virgen del Rocío. Era un curso dirigido a todos los trabajadores del hospital y otros sanitarios de otros centros que estuvieran interesados. Un curso ideal para pediatras, ¿no creéis? Pues de residentes de pediatría, apenas había 4 o 5 de todo el curso…(cuando si no me equivoco hay 14 residentes por año). Las que más, matronas y enfermeras, médicos de familia (perdón, médicas de familia) también 3 o 4, y luego, muchas mamás asesoras de lactancia.

La lactancia no interesa a los pediatras. No tienen por qué hacer cursos sobre ella, y aprenden, a base de legado.

Es decir, de lo que te ‘enseñe’ el adjunto que está contigo. Si tienes suerte y te toca alguien que valora y sabe de lactancia materna, estupendo, pero sino, pues irás arrastrando conocimientos obsoletos que te hayan traspasado.

Por otro lado, sorprendentemente, vemos como empresas de alimentación infantil (y leche de fórmula), promocionan cursos sobre nutrición en la infancia, sin mencionar ni una sola ponencia sobre lactancia materna, avalado además, por la Sociedad Española de Pediatría. (Intereses ocultos? Esto sin duda daría para otro post).

Durante la residencia de medicina de familia tampoco hay cursos de lactancia materna obligatorios, y durante nuestro rotatorio de pediatría (3 meses) aprendemos de lactancia lo que el pediatra que nos toque nos quiera enseñar. 

En mi caso, como mi interés en lactancia iba más allá, y afortunadamente ya me había formado en ella antes de rotar por pediatría, pude hacer oídos sordos malas informaciones que me transmitieron algunos pediatras.

Como a mí me interesaba el tema, me preocupé de que las madres con dificultades de lactancia del centro de salud pudieran recurrir a mí, y formé además un grupo de apoyo.

Preparé cursos sobre lactancia para los profesionales de mi centro de salud y para médicos de familia,e impartí talleres de lactancia en varios congresos de medicina de familia.

Además, como trabajo de investigación al acabar la especilidad, elaboré un cuestionario para valorar los conocimientos sobre lactancia materna adquiridos durante la residencia (de medicina de familia). Cuestionario que puso de manifiesto el increíble déficit formativo que hay sobre un asunto de salud pública. Una cuestión que influye no sólo en la salud de la mamá y en el bebé, sino en el futuro de este bebé durante su vida adulta.

¿No es importante esto para medicina de familia?

Cuestionario, que, por otro lado, no tuvieron ninguna dificultad en responder las asesoras de lactancia. ¿Curioso, no?

 

La realidad de la lactancia materna y los sanitarios

Y esa es la realidad. No por ser médico automáticamente sabemos de lactancia. No por ser especialistas en pediatría, ginecología o medicina de familia, automáticamente somos expertos y resolvemos dificultades sobre lactancia materna.

Esto NO ES ASÍ.

Por desgracia es más bien al contrario. Como somos médicos, las mujeres confían más en nosotros que el cualquier experta en lactancia. 

  • Cansada estoy de ver cómo a las embarazadas en los cursos de preparación al parto se les informa de lo maravillosa que es la leche materna (porque es lo mejor!!!), pero no se les informa de la realidad de la lactancia. No se les informa de los problemas que pueden surgir y ofrecer soluciones, y por supuesto no se les refuerza la confianza en sí mismas y en sus cuerpos para que tengan la seguridad y la tranquilidad de que la lactancia va sobre ruedas y que le ocurre a su bebé es algo normal.
  • De ver mamás con recién nacidos convencidas de dar el pecho, que a la primera de cambio se encuentran con un profesional mal informado, que le indica la ‘necesidad’ de dar ‘una ayuda’ porque ‘su leche no es suficiente’, ‘su leche no alimenta’ ‘ porque no duerme bien’, ‘ o porque no ha puesto xx gramos exactos durante una semana’ concreta.

La leche materna es lo mejor, pero si tienes alguna dificultad, dale leche de fórmula, que total, tampoco pasa nada.

  • Médicos mal informados, que no distinguen lactancia y embarazo a la hora de prescribir medicamentos, recomendando destetar cuando el 90% de ellos son compatibles. Que les dicen a las madres con aires de superioridad, que cómo van a fiarse de una página de internet (e-lactancia.org), sin pararse un segundo a valorar que es una página realizada por personal médico cualificado que SÍ SE HA PREOCUPADO de ofrecer a las madres lactantes una información VERAZ y ACTUALIZADA sobre lactancia y medicamentos. 
  • Médicos que no saben tratar una mastitis: que te dicen que dejes de darle ese pecho, que te pongas calor, que te prescriben antibióticos en dosis y en tiempo insuficientes y que luego derivan en una complicación, un absceso mamario. ¿De quién es esa responsabilidad? Si prescribes un tratamiento inadecuado para una patología y luego se complica?
  • Médicos que si tienes dolor o grietas te mandan cremita y en ningún caso valoran las postura, porque piensan que el dolor en la lactancia es normal…
  • Médicos que no saben de fisiología de la lactancia. Que desconocen las recomendaciones de la OMS y de la AEPED. juzgando a madres por lactancias que ELLOS consideran prolongadas, indicándoles iniciar alimentación complementaria antes de lo recomendado por las sociedades científicas o simplemente, recomendando un horario estricto de tomas, porque es lo mejor para el estómago del bebé, para las rutinas de la madre o para la vecina del 5º…

Sinceramente, creo que las madres están indefensas ante nosotros los médicos, en cuanto a lactancia se refiere.

Que ellas nos consultan con confianza en que sepamos abordar y tratar el tema, y muchas veces se marchan a casa con malas recomendaciones y sintiéndose mal, por ‘no ser capaz’ de alimentar a su hijo con su leche, cuando solamente hay un 5% de mujeres con patología que les impida amamantar.

Por eso, aunque no sea políticamente correcto, aunque me lluevan las críticas por parte de mis compañeros y mi post no sea bien recibido, suscribo lo dicho por el Dr. Jose María Paricio Talayero, pediatra y experto en lactancia cuando dice: Las madres deben huir de los médicos a la hora de amamantar. Al menos, mientras no cambie la cosa.

Por supuesto, que cada vez hay más profesionales formados e informados, pero aún así sigue habiendo un déficit enorme.

Y para terminar: 

Mamá, si estás embarazada o eres madre lactante, te recomiendo que acudas a un grupo de apoyo de tu ciudad. Las madres lactantes son en realidad la expertas, y la lactancia, más que algo médico, es un tema cultural, donde la confianza, la información y el apoyo son fundamentales.

Y si finalmente tienes que acudir a un sanitario, asegúrate de que tiene conocimientos en lactancia.

Dra. Carmen Vega Licenciada en Medicina. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Experiencia con madres lactantes desde año 2007. Madre de tres hijos que han sido lactantes. Consultora Internacional de lactancia materna (IBCLC) desde 2015. Fundadora grupo de apoyo a la lactancia materna en Castilleja de la Cuesta. Docente en cursos sobre lactancia materna para profesionales de la salud.

Consulta de Lactancia

Lactancia al día

Recibir directamente en tu bandeja nuevos y profesionales posts sobre lactancia materna.

Genial! Tu suscripción ha sido enviada.