Frenectomía o intervención del frenillo sublingual

Antes de entrar en materia debemos distinguir entre frenillo y anquiloglosia, porque aunque habitualmente se intercambian estos términos, son distintos.

  • FRENILLO: Membrana que sujeta la lengua por la línea media de la parte inferior. Cuando impide el movimiento normal de la lengua se conoce como:
  • ANQUILOGLOSIA: Posición impropia, de tejido lingual, que restringe el movimiento normal de la lengua.
    No siempre se ve pero SIEMPRE se palpa.

No son sinónimos. Lo que da problemas en la lactancia es la anquiloglosia. Puede haber frenillo sin anquiloglosia y anquiloglosia sin frenillo. Es decir, el frenillo es la telilla que se observa y la anquiloglosia la dificultad. Puede haber telilla sin dificultad y dificultad sin telilla (o ambos).

Cuando existe anquiloglosia y se restringe el movimiento de la lengua, ésta no puede exprimir el pezón hacia el paladar, por lo que no se ordeña bien, lo que puede tener diversas implicaciones en la lactancia.

Respecto a los tipos anquiloglosia, los podemos dividir según la observación de la inserción del frenillo. Tenemos los frenillos anteriores que se ven a simple vista (aunque pueden tener también un componente posterior), y son los frenillos tipo I y tipo II, y los frenillos posteriores, que no se ven (se palpan), que son los tipo III y tipo IV. Los frenillos pueden sermás o menos elásticos (por eso se deben palpar todos) lo que va a determinar su correcta funcionalidad o no.

El frenillo se diagnostica clínicamente, es decir por los signos y síntomas derivados de un mal agarre. Posteriormente se confirma viéndolo o tocándolo.

Además, es conveniente pasar una escala de valoración, como la escala de Hazelbaker o el test de la Lengüita, que dan información objetiva de las características del frenillo.

 

Problemas que puede ocasionar la anquiloglosia:

 

Durante el periodo de lactancia: 

  • Mal agarre: chasquidos, al bebé se le escapa el pezón, tomas muy largas y frecuentes, tomas dolorosas, pezón aplastado tras la
    toma.
  • Dolor en las tomas: grietas, síndrome de raynaud
  • Obstrucciones y mastitis de repetición
  • Mala transferencia de leche→ hipogalactia en la madre, escasa ganancia de peso en el
    niño.
  • Aumento del reflejo de eyección, sobreproducción de leche…
  • Problemas de deglución, atragatamientos frecuentes

Posteriores a la lactancia:

  • Problemas de deglución
  • Problemas para el habla
  • Problemas respiratorios: respiración bucal, hipertrofia de adenoides, otitis de repetición…
  • Maloclusión dental

 

 

¿Cuándo intervenir un frenillo?

Es perfectamente posible que el bebé tenga un frenillo corto y la la lactancia marche perfectamente. En ese caso no seria necesario intervenir. La lactancia es cosa de dos: De la madre y del bebé. Ambos forman una diada, un puzzle que tiene que encajar: pecho de la madre y boca del bebé. Si el pecho de la madre es flexible (mujer con lactancias anteriores, por ejemplo), puede que aunque el bebé tenga el frenillo sublingual corto no interfiera en la lactancia. Si el pecho de la madre es turgente (por ejemplo, en el caso de una mamoplastia de aumento), lógicamente si el bebé tiene frenillo corto va a tener más dificultad en matener el pecho en la boca y se puede ver afectada la lactancia.

En cualquier caso, la intervención del frenillo sublingual es una decisión PERSONAL de cada familia. Y es a los padres a quienes corresponde dicha elección. No hay una decisión correcta y otra errónea, sino la mejor decisión en cada circunstancia concreta:

– Hay familias que intervienen aunque el bebé no tenga síntomas. La lactancia marcha, el bebé no está compensando y no tiene síntomas, pero deciden intervenir porque es un frenillo corto que ‘puede’ dar problemas en el desarrollo orofacial a largo plazo.

– Hay familias que intervienen por problemas en la lactancia. Problemas que hemos visto anteriormente con un bebé con frenillo corto, pueden mejorar significativamente tras la frenectomía.

– Hay familias que no intervienen porque el bebé no tiene síntomas y la lactancia va bien aunque exista un frenillo corto.

– Hay familias que no intervienen a pesar de existir problemas en la lactancia. Y compensan con posturas y otros tratamientos, o en algunas ocasiones abandonan la lactancia.

Así que repito, la decisión siempre debe ser de los padres, porque el frenillo corto no es una enfermedad, sino una condición. Ambas opciones son perfectamente válidas.

Ahora bien, hablemos de la LACTANCIA que es el tema que nos corresponde. Si estás aquí porque HAY SÍNTOMAS O PROBLEMAS DE LACTANCIA Y HAY FRENILLO.

¿Qué hacer? 
Debemos saber que el tratamiento definitivo es la frenectomía.  Existen otras alternativas, que pueden ayudar si no se quiere optar por la intervención quirúrgica.

1) TÉCNICAS:
Mejorar las posturas: Con posturas que se consiga un agarre asimétrico y profundo: balon de rugby, caballito, cuna invertida.
Compresión mamaria: De esta manera se maximiza la toma (dura menos tiempo y el bebé puede conseguir más cantidad de leche)
– si existe dolor o al bebé se le escapa el pezón las PEZONERAS pueden ser un recurso útil. (Importante que sean de la talla correcta y se coloquen de forma adecuada)

2) Terapia manual: terapia craneo sacral: Hay ciertos frenillos, sobre todo los posteriores que pueden relacionarse con traumas en el momento del paso del bebé por el canal del parto, con o sin uso de instrumental. El cráneo de un bebé es distinto al de un adulto y se caracteriza por una gran plasticidad. Si se produce una compresión excesiva de la cabeza, puede llegar a provocarse una disfunción intraósea de los huesos del cráneo de un bebé, especialmente el occipital, los temporales y la mandíbula, así como el esfenoides, algo que puede afectar a los nervios y a la musculatura relacionados con la succión y la deglución.

3) Ejercicios de movilización de la lengua. (Los veremos más adelante)

 

Frenectomía

Si nos decidimos por la frenectomía debemos saber varias cosas. En primer lugar, la técnica. Todos los tipos de anquiloglosia deben intervenirse de la misma forma, ya que aunque los tipo I y II son anteriores, es probable que tengan también un componente posterior. Aquí os dejo un artículo que lo explica muy bien.  Esto es importante porque si se hace el  corte muy superficial (se elimina el frenillo anterior) puede que no soluciones el problema ya que permanece el posterior. Cuando una frenectomía está correctamente realizada vemos una herida en forma de rombo en la base de la lengua.

Cómo se realice la frenectomía es indiferente: Se puede hacer con tijera, con bisturí eléctrico o con láser. Con todos ellos se puede hacer de forma adecuada. 

En bebés menores de 6 meses se puede prescindir de la sedación y hacerlo simplemente con anestesia local tópica e incluso sin anestesia. 

 

¿Qué tener en cuenta?

El frenillo ancla la lengua a la base y restringe su movimiento. Al cortarlo, liberamos la lengua y le damos la oportunidad de moverse. Que tenga esa oportunidad no significa que vaya a hacerlo. De hecho, si tardamos mucho tiempo en cortarlo, puede ser que a pesar de ello sigamos con las dificultades porque el bebé NO HA RE-APRENDIDO a mover la lengua. Por eso, se recomienda antes de los 3 meses o en todo caso antes de los 6. (Aunque hay casos que se han intervenido después y les ha ido muy bien).

Por ese motivo, después de la intervención es muy importante hacer unos EJERCICIOS DE REHABILITACION. Que se recomiendan por dos motivos:

1. Para que no se cierre la herida ( si no se hacen adecuadamente la herida se cierra de forma precoz, se crean adherencias y se forma un falso frenillo y estamos de nuevo con el problema). El riesgo de que se vuelva a ‘pegar’ la lengua ocurre durante 6-7 semanas.

2. Para ejercitar la lengua y ayudarla a hacer estos movimientos nuevos que desconocía, ya que la musculatura encargada de hacer dichos movimientos está ‘atrofiada’. Un ejemplo muy similar es cuando nos rompenos una pierna, y estamos con la escayola 1 mes. Al retirar la escayola no nos ponemos a correr directamente, sino que necesitamos rehabilitación. La pierna ya está libre, pero la musculatura está visiblemente disminuída y hay que fortalecerla. Pues con la frenectomía pasa igual.

Por otro ello, son muy importantes estos ejercicios. Hay que realizarlos durante 2 meses desde la intervención, y que no pasen más de 4 horas si llevarlos acabo, la primera semana post intervención, incluso por la noche.

Si tienes cualquier otra duda sobre el frenillo corto y su tratamiento, ¡te espero en comentarios!

 

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