por | Abr 5, 2016 | Blog | 2 Comentarios

Los primeros días de vida del bebé son cruciales para un buen establecimiento de la lactancia materna, por eso, en este post ofrezco información para que la lactancia materna vaya lo más rodada posible, desde el minuto 1.

Ante todo, me gustaría aclarar la gran mayoría de las madres somos capaces de amamantar a nuestros hijos. Tan sólo el 5% de las mujeres tienen una patología o condición que les impide amamantar en exclusiva a sus bebés. Sin embargo, en nuestra sociedad, lo que vemos dista mucho de esas estadísticas. ¿Cuántas madres nos comentan que ‘no pudieron’ dar el pecho porque no tenían leche? ¿O porque su madre no tuvo leche? ¿O porque el bebé se quedaba con hambre?…

Las circunstancias que hacen a una madre pensar eso son muchas, y me gustaría abarcarlas en otro momento, para no extenderme en exceso.

Desde aquí me gustaría poder transmitir a las mujeres confianza en sí mismas para amamantar a sus crías. Ésa, es una de las claves para que la lactancia funcione correctamente.

 

Además de eso, debemos tener en cuenta 8 puntos importantes para iniciar una lactancia materna exitosa:

 

1- Iniciar la lactancia materna lo antes posible.

Contacto piel con piel desde que el bebé nace, y agarre espontáneo antes de la primera de hora de vida.

¿Por qué es importante esto? Por varios motivos:

  • En primer lugar, porque justo después del nacimiento el bebé está en un estado de activación, alerta, que le permite agarrarse al pecho de forma correcta, tanto, que puede hacerlo por sí mismo, como podéis ver en este estupendo video.

Después de esa primera toma, los bebés suelen caer en un sueño, un letargo fisiológico que puede verse incrementado además si se ha utilizado epidural en el parto, por lo que sus condiciones para agarrarse al pecho son muy diferentes.

  • En segundo, porque parece ser, que el agarre precoz activa mayores receptores de prolactina (la hormona que se encarga de producir leche) en el pecho materno. (y a mayor número de receptores, más leche).
  • Y por último, y no menos importante, es fundamental para el vínculo madre e hijo. Ayuda al bebé a mantener la temperatura corporal, a tranquilizarse con la respiración y los latidos de la mamá, y para la madre, es clave tener ese contacto, no sentirse vacía una vez que el parto acaba, sino todo lo contrario, sentirse completa y llena de vida a la vez que su cuerpo libera endorfinas y oxitocina.

 

2. La lactancia materna NO ES A DEMANDA.

A ver, sí que lo es cuando ésta está bien establecida, pero no en los primeros días. Como he comentado anteriormente, horas después del parto, el bebé entra en letargo, por lo que es conveniente estar pendiente y alimentarle antes de las 3 horas. (Mis recomendaciones particulares son cada 2 horas por el día y cada 3 por la noche).

Hay que asegurar un mínimo de 8-12 tomas en 24 horas.

‘El típico bebé bueno’ que duerme todo el día, que no llora, que no da ruido… realmente puede correr peligro de deshidratación si no se tienen en cuenta estas recomendaciones.

 

3. El llanto del bebé es un signo tardío de hambre

Antes de llorar, el bebé nos muestra señales de que está listo para alimentarse. Empieza a estirarse, a moverse… Es en ese momento cuando debemos aprovechar para ofrecerle el pecho.

En algunas ocasiones ocurre, que

Cuando el bebé está muy hambriento, desesperado después de haber estado algún tiempo llorando, es difícil que se agarre bien al pecho.

 

4. Agarre correcto.

Ay el agarre… Esto es lo que genera mayor inseguridad a las madres. ¿Estará mi bebé cogido bien? ¿Se estará alimentando?

Para mí es el gran caballo de batalla de la lactancia. Este tema daría para varios post.

La diada mamá-bebé no debería ser dada de alta de la maternidad sin asegurar un buen agarre por parte de los profesionales ya que el agarre es importante para asegurar que el bebé está extrayendo el calostro que necesita.

Por otro lado, la lactancia materna no debería ser dolorosa. Quizás alguna molestias durante los primeros días, pero nunca un dolor intenso que te haga temer a la próxima toma. Si esto ocurre, habría que revisar también el agarre.

Algunas claves para el agarre correcto, de forma breve:

  • Postura de la madre (posición clásica):
    • Debe estar cómoda
    • Espalda recta. Hombros relajados. (o semireclinada, pero siempre con buen apoyo lumbar)
    • Una almohada (cojín de lactancia) en el regazo puede ayudar (dependiendo de cómo sean los pechos de la mamá)
    • Se acerca el bebé al pecho (y no el pecho al bebé)
  • Posición del bebé
    • El pecho de la madre está accesible para el bebé
    • El cuerpo de lado totalmente, ‘barriga con barriga’ (esto también depende de los pechos de la mamá, como vemos en la foto).
    • La cabeza en línea con el cuerpo
    • Cabeza del bebé apoyada en antebrazo de mamá, no en el hueco del codo 

 

Imagen tomada de: http://albalactanciamaterna.org/lactancia/tema-2-como-superar-dificultades/grietas-y-pezones-doloridos/

  • Boca del bebé:
    • Muy bien abierta. Ambos labios evertidos
    • El pezón de la mamá apunta hacia el paladar del bebé. (Antes de empezar la toma, debe apuntar hacia la nariz del bebé para que éste abra la boca lo más posible)
    • Los carrillos del bebé se hinchan (no se hunden)
    • La nariz y la barbilla deben estar pegados al pecho (tranquilas, los bebés no se asfixian, si no pueden respirar,se sueltan del pecho )
    • Se observa más areola por encima de la boca del bebé que por debajo (agarre asimétrico).
    • Se escucha tragar al bebé
    • La lengua del bebé está por debajo de la areola

Agarre correcto

Imagen tomada de: http://www.sosmamatips.com/2015/06/lactancia-materna-i.html

 

5. No interferencias: Ni chupetes, ni biberones, ni suplementos

La forma de succionar de un chupete/biberón al pecho difiere completamente, lo que puede confundir a los bebés y al fin y al cabo derivar en un mal agarre. Además, el chupete puede interferir en que el bebé demande menos de lo que necesita (ya que le calma con la succión) y puede hacer que gane menos peso.

Por otro lado, los suplementos no son necesarios de rutina. El estómago del bebé al nacimiento tiene una capacidad escasa de unos 5-10ml las primeras 24 horas, por lo que con las gotas de calostro que extrae del pecho de la madre en cada toma es suficiente.

El suplemento (además del riesgo que supone para los bebés la alimentación con lactancia artificial) también hace que el bebé demande menos de lo necesario y que finalmente deje el pecho.

Si es necesario suplementar, si está médicamente indicado, es mejor hacerlo con leche de la propia madre y con métodos de alimentación que no interfieran con la lactancia materna (suplementador, dedo-jeringa, vasito…)

 

6. Micciones y deposiciones del bebé.

La forma de saber que el bebé está recibiendo alimento, además de su estado general y el peso, es el número de deposiciones y micciones diarias.

Todas estas características están dirigidas a bebés alimentados con lactancia materna exclusiva, ya que si toman algún suplemento de leche artificial no son valorables.

Respecto a la caca, va cambiando en color y en cantidad según avanzan los días.

El meconio es la primera caca que expulsa el bebé. Lo hace en las primeras 24 horas y es negra y pastosa.

Después aparecen las heces de transición de color verde oscuro de número entre 1-3 al día.

Sobre la semana de vida deben aparecer las heces normales de color amarillento-marrón claro. Lo habitual entonces es que hagan caca prácticamente en cada toma, pero esto es muy variable, no todos lo hacen, pero al menos, debe hacer unas 2-3 al día.

Micciones:  En las primeras 24 horas debe hacer al menos 2 micciones e ir aumentando el número progresivamente para que sobre la semana de vida realicen unas 6-8 micciones/24 horas.

Debemos estar pendiente de los cristales de urato. Éstos son manchas rosas que se pueden ver en el pañal y se deben a que la orina del bebé está muy concentrada.

Los cristales de urato son normales durante los primeros días de vida, pero si los vemos a partir del 5º día, es un signo de deshidratación.

 

7. Estado general del bebé

Para valorar el estado general del bebé debemos fijarnos en su aspecto, en su piel y en su coloración. Ver que reacciona, tiene buen tono muscular, reflejos, la boca húmeda y color rosado. Es cierto que estas características a veces son difíciles de valorar para las mamás y papás, pero para su tranquilidad les diré que:

Un bebé que reclama alimento, que hace unas 8-12 tomas en 24h, se suelta espontáneamente del pecho, que hace deposiciones y micciones adecuadamente y aumenta bien de peso, seguro que se está alimentando bien. 

 

8. El peso del bebé

Por último y no menos importante: El peso. 

Fisiológicamente los bebés pierden peso tras el nacimiento, durante los 3-4 primeros días de vida. Esta pérdida de peso oscila entre un 5 y un 7% y se considera normal.

¿Cuándo debemos preocuparnos?

  1. Si la pérdida de peso es mayor al 10% del peso corporal del bebé. Es decir, si el bebé pesó al nacer 3.800 gramos, y a los 5 días pesa menos de 3.400 g (habría perdido más del 10%–> 380g).
  2. Si ha perdido una cantidad normal (entre un 5-7%) pero a los 10 días no ha empezado a recuperar dicho peso.

Algunas veces pueden tardar más en recuperar el pecho y no tiene por qué haber ningún problema, pero en esos casos recomiendo estar asesorado por personal cualificado en lactancia.

Es conveniente pesar a los bebés al alta del hospital (para saber cuánto peso han perdido) y después de eso, mi recomendación personal es pesarlos cada 2 días hasta que recuperen el peso del nacimiento.

 

Y estas son las claves para la lactancia materna en los primeros días de vida. Por supuesto, no quiere decir que si existe alguna dificultad en la lactancia en estos días no puedas conseguir una lactancia materna exitosa, pero sí es cierto que las mujeres que inician la lactancia materna sin dificultad y de forma placentera presentan menos complicaciones y tienen lactancias más duraderas.

¿Te ha resultado útil el post? Te espero en comentarios.

Si aún así sigues teniendo dudas, te espero en la consulta de lactancia, de forma presencial u online!!

Dra. Carmen Vega Licenciada en Medicina. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Experiencia con madres lactantes desde año 2007. Madre de tres hijos que han sido lactantes. Consultora Internacional de lactancia materna (IBCLC) desde 2015. Fundadora grupo de apoyo a la lactancia materna en Castilleja de la Cuesta. Docente en cursos sobre lactancia materna para profesionales de la salud.

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