Durante la lactancia materna hay varios periodos críticos en los que si no se sabe de antemano de su existencia y se está preparado para ellos, puede incluso resultar el fin de la misma.

Estos períodos son los llamados crisis de lactancia o brotes de crecimiento y voy a centrarme en los que provocan un mayor abandono de la lactancia materna o un inicio de alimentación mixta con lactancia artificial.

 

¿Por qué se llaman brotes de crecimiento?

 

El funcionamiento de la lactancia materna es muy simple: A mayor succión (estímulo), más producción de leche. El cuerpo de la mamá se va adaptando a las necesidades del bebé: Si el bebé demanda mucho y está muchas veces al pecho, esa mamá producirá más leche. Si por el contrario se espacian las tomas o introducen suplementos de leche artificial que hacen que el bebé demande menos, entonces esa mamá producirá menos leche.

Durante las crisis de crecimiento, lo que ocurre de forma generalizada es que el bebé necesita mayor aporte de leche de forma brusca, debido a su crecimiento, y ese mayor aporte de leche lo consigue de una forma sencilla: Aumentando la demanda.

Esta mayor demanda del bebé hace que la madre produzca más leche, pero no de forma inmediata. Esta mayor producción de leche se produce en unos 2 o 3 días, en los que posteriormente todo volverá a la normalidad,  por lo que es importante que la mamá tenga conocimiento de este mecanismo para que se tome estos días con tranquilidad, paciencia y sobretodo con confianza en sí misma y en su cuerpo.

Si por el contrario, la madre no conoce este mecanismo (ni el entorno) y piensa que su bebé demanda más porque ‘no tiene suficiente leche’ e introduce un biberón de leche artificial, está perjudicando sin saberlo a la regulación de la producción de leche materna, ya que este suplemento hará que el bebé esté más calmado, tranquilo y tarde más tiempo en demandar el pecho, con lo cual: Menos succión del pecho = menos producción. Y esto puede hacer que de aquí en adelante el bebé ‘necesite’ ese biberón, para suplir esa falta de aumento de producción de leche de su madre.

A más succión (del bebé o sacaleches)–> Más producción de leche

leche materna extraida

Es también por uno de esos motivos por lo que la lactancia se da A DEMANDA para que sea el bebé quien pueda regular esa producción de leche además de otras cosas.

Con las recomendaciones ‘antiguas’ (aunque aún las seguimos oyendo de vez en cuando por desgracia), muchas madres de repente ‘se quedaban sin leche’.

Esto es porque recomendaban la lactancia ‘cada 3 horas’ y ‘10-15 minutos por pecho’ de forma reglada. Es decir, los horarios y el tiempo eran estrictos. De esta manera, ante un aumento de necesidad del bebé, de mayor cantidad de leche, no había forma posible de aumentar el estímulo para favorecer la producción de leche, por lo que llegaba un momento en el que verdaderamente, el bebé se quedaba con hambre, y es cuando empezaba con la lactancia artificial y terminaba la lactancia materna.

 

¿Y cuándo se producen estas crisis?

 

No se puede generalizar, porque cada bebé es diferente. Incluso hay bebés que no las tienen, o mamás que no las notan. Pero de forma orientativa: 

Puede ser un poco antes o un poco después,  es decir, las fechas son ‘aproximadas’:

  • A las 3 semanas (15-21 días de vida)

Durante éste periodo ‘de repente’ el bebé empieza a demandar continuamente. Esto quiere decir cada 20-30 minutos o incluso no poder soltarlo del pecho, porque llora desconsoladamente.

Como he comentado anteriormente, a los 2-3 días todo vuelve a la normalidad, al aumentar la producción de leche. 

 

  • A las 6 semanas de vida

Además de demandar continuamente, el bebé puede ‘pelearse con el pecho’: quiere agarrar pero no lo hace, agarra y da tirones hacia atrás arqueando la espalda….

Esto es porque además de un aumento de crecimiento, la leche cambia su sabor y se hace más salada. A algunos bebés les cuesta acostumbrarse a este cambio.

De nuevo, hay que armarse de paciencia y saber que pasará. Puede durar 1 semana o 2 como mucho.  

  • A los 3 meses

En este periodo se produce una crisis por un mecanismo diferente al que hemos visto anteriormente.

Ocurre lo siguiente:

  • La producción de leche se modifica. Hasta entonces,  la leche estaba disponible en la glándula mamaria (como almacén) y lista para salir en cuanto el bebé succionaba. A partir de ahora, la leche se produce en la mama conforme el bebé succiona, con lo cual la salida de la misma no es inmediata, sino que tarda unos minutos.
  • Debido a este mecanismo se producen varias cosas:
  1. La mamá nota los pechos ‘vacíos’. Es decir, hasta ahora se notaba los pechos llenos de leche, goteando, y ahora se los nota más fláccidos. Esto les puede hacer pensar erróneamente, que ya no tienen leche. Yo les digo a las mamás que ‘la naturaleza es sabia’. Y que no podemos estar con los pechos a reventar el tiempo que dure la lactancia…por eso a los 3 meses se regula la producción.
  2. El bebé se pone nervioso al pecho. Succiona, llora desesperado, vuelve a succionar, llora, se arquea… Esto es porque hasta ahora estaba acostumbrado a que la leche saliera directamente en cuánto mamaba y ahora tiene que esperar un poco. (unos minutos).

Si la mujer no sabe esta cosas es muy habitual que diga que se ha quedado sin leche (pechos vacíos + bebé llorando desesperado al pecho es una conclusión a la que se puede llegar fácilmente) y comience con suplemento de fórmula artificial.

Además, esta crisis es la que más tiempo puede durar, en torno a un mes o incluso algo más.

También hay que saber:CESPED

  • En torno a los 3 meses el bebé ha mejorado mucho su técnica de succión. Las tomas se vuelven más cortas. (puede sacar todo lo que necesita de un pecho en tan sólo 5 minutos o incluso menos!!).
  • Se pueden distraer al pecho: Su sistema nervioso ha madurado de tal forma que ahora puede ‘ver más allá del pecho’. Puede distraerse con objetos de su alrededor fácilmente. Sin embargo, mama muy bien dormido. (En este caso, si el bebé va justo de peso se suele recomendar que amamante en entorno tranquilo, en semioscuridad, en la cama, sin ruidos del entorno, etc. Si el peso va bien, no hace falta hacer nada más, simplemente saber que es un patrón de comportamiento normal).
  • Se enlentece la ganancia de peso de forma fisiológica. Si hasta entonces ganaban entre 150- 200g a la semana, ahora ganan la mitad, con que pongan 100g a la semana es algo normal, y para nada significa que la leche no alimenta, simplemente, que si siguieran engordando al mismo ritmo que al principio seríamos todos obesos.

****Información importante: Si esta crisis dura más de un mes y medio o el bebé se estanca de peso, habría que consultar con el pediatra, ya que hay algunas patologías que se pueden confundir con esta crisis de los 3 meses. Si por el contrario, el bebé gana peso y tiene buen estado general, no es necesario preocuparse. Asumimos este comportamiento como NORMAL.

Otras crisis

 

Además de estas que he comentado, hay otras crisis que son menos conocidas pero igualmente importantes, ya que angustian a las madres si no conocen su existencia. 

  • Crisis del año

A partir del año, la velocidad de crecimiento de los bebés disminuye radicalmente, por lo que sus requerimientos nutricionales también lo hacen. Por eso mismo, a partir del año puede que tengan una crisis en el sentido de que dejan de comer. Es decir:

  1. Los que comían bien alimentación complementaria puede que la dejen de lado un tiempo y se dediquen sólo a mamar. Es normal!
  2. Los que apenas comían alimentación complementaria, siguen sin hacerlo, dándole prioridad al pecho. También es normal!!

 

  • Crisis de los 2 años

A los dos años los bebés tienen una época de altísima demanda, tanto, que parecen recién nacidos.

Esto ocurre porque a los dos años los bebés experimentan muchos cambios en su desarrollo en un corto periodo de tiempo: Son más independientes y experimentan, lo que a la vez les produce cierta inseguridad.

En el pecho se sienten reconfortados, seguros, y es su forma de sobrellevar todos estos cambios.

Por otro lado, añadir, que cuando el bebé experimenta cambios en su vida (nacimiento de un hermano, inicio de guardería, inicio del trabajo por parte de la madre, una mudanza, etc), el pecho siempre va a ser su consuelo. Por eso mismo, si el bebé o el niño más mayor que hacía unas determinadas tomas, empieza a demandar continuamente sin apenas darnos respiro, debemos pensar en las posibles causas que estén afectando a su estabilidad y seguridad, y afrontarlas. Si en estos momentos de desesperación (para la mamá por la altísima demanda) pensamos en un destete, le estaremos quitando el consuelo, la calma y la seguridad que el pecho le ofrece. El destete no es la solución, sino buscar la causa. Si la afrontamos, la demanda volverá a la normalidad.  

 

Y eso es todo. Espero que te haya sido de utilidad. Si es así: ¡Comparte!

Cualquier duda o aportación, te espero en comentarios. 

Dra. Carmen Vega Licenciada en Medicina. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Experiencia con madres lactantes desde año 2007. Madre de tres hijos que han sido lactantes. Consultora Internacional de lactancia materna (IBCLC) desde 2015. Fundadora grupo de apoyo a la lactancia materna en Castilleja de la Cuesta. Docente en cursos sobre lactancia materna para profesionales de la salud.

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